miércoles, 11 de abril de 2012

Zeitpunkt

Hacía frío como casi todas las mañanas de julio. Salí corriendo hacia la Kreuzkirche, llegaba tarde. Había tenido que dejar a Muriel en casa de su amiga Anna. Desastre, Ludo estaría preocupado. Llegué medio sudando y antes de entrar me eché colonia. 'Carta de San Pablo a los Corintios. Hermanos..' Me senté en el banco de siempre, Ludo no estaba. Me desesperé, él nunca llega tarde. De repente sonó el estruendo que produce siempre la puerta de la iglesia al abrirse y entró él. Llevaba el pelo alborotado y le caía un mechón lacio en los ojos. Al verme se santiguó y sonrió traviesamente. Se puso a mi lado y me besó en la mejilla. Me da muchísima vergüenza que haga eso, delante de todo el mundo. Allí me da la sensación de que por cada incorrección te ponen cara de criminal si te reconocen luego por la calle. En el fondo sé que me gusta, rompe un poco el molde del perfekt Deutsch.

 Al salir me coge fuerte de la mano, me sonríe en silencio y plötzlich empieza a chillar. 

- Bitte Ludo, no grites.
- Ich kann nicht, jetz bin ich sehr glüklich. 
- Warum?
Weil ich habe immer gewünscht dass du hier wärst. Ich habe schon eine lange Zeit gewartet.

Seguimos paseando a la orilla del Elba mientras sentía que el pecho me iba a estallar. Maldito Deutsch, es todo un poeta. 

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